UdeC entregó 82 medallas doctorales
- Retomando las actividades presenciales, la casa de estudios penquista realizó esta tradicional ceremonia organizada por la Dirección de Postgrado. El reconocimiento recayó en dos egresados del Doctorado en Ciencias Geológicas
Decano de la Facultad de Ciencias Químicas, Dr. Eduardo Pereira Ulloa; flamante Dr. en Ciencias Geológicas UdeC, Dr. Andrés Solórzano Barreto; Rector de la UdeC, Dr. Carlos Saavedra Rubilar; Directora de Postgrado, Dra. Sandra Saldivia Muñoz (fuente: Postgrado UdeC)[/caption]
“Durante las últimas décadas”, detalla Solórzano acerca de su investigación, “nuestro conocimiento de la biodiversidad de mamíferos continentales extintos de Chile ha mostrado un progreso significativo. Pero a pesar de estos esfuerzos, ésta sigue siendo poco conocida. Esto hace necesario renovar los esfuerzos de muestreo y refinar la taxonomía de faunas poco conocidas. Una de éstas es la Formación Cura-Mallín, una unidad volcánico-sedimentaria del Oligoceno Superior al Mioceno Superior depositada en ambientes continentales y que aflora en la Cordillera de los Andes en Chile y Argentina entre los 36° y 39°S. Durante el desarrollo de mi tesis se colectaron decenas de restos de vertebrados fósiles en las regiones de Lonquimay y la Laguna del Laja, y además se revisaron colecciones del Museo Nacional de Historia Natural de Santiago”.
“Se identificaron”, agregó Solórzano, “al menos 23 taxones diferentes de mamíferos, se describieron dos nuevas especies (incluyendo Protypotherium concepcionensis que se nombró en honor al centenario de la UdeC en 2019) y se reportaron cuatro taxones por primera vez para Chile. La mayor diversidad de mamíferos se encontró en estratos del Mioceno temprano tardío de la Laguna del Laja”.
“Las faunas de Lonquimay y Laguna del Laja”, explicó el paleontólogo, “muestran fuertes afinidades con las diversas localidades contemporáneas de la Patagonia Argentina. Además, las faunas de mamíferos Miocenos analizados probablemente vivieron en hábitats relativamente templados y húmedos, en bosques y zonas abiertas y ambientes fluviales”.
“Finalmente”, concluye el Dr. Solórzano, “se ha argumentado que los cambios en el ambiente físico promovidos por el alzamiento de los Andes tuvieron un efecto importante en la evolución de la fauna sudamericana. Sin embargo, pocos trabajos han examinado esta hipótesis utilizando el registro fósil como la principal línea de evidencia. Dentro de nuestros resultados, proveemos evidencia inédita del significativo rol de los procesos superficiales asociados a la tectónica Andina en la evolución de uno de los grupos más diversos de mamíferos nativos (los notoungulados) en los ecosistemas cenozoicos del sur de América del Sur”.